Ella está perdida.
Cada parte de su cuerpo
vira hacia un rumbo distinto
dejando su futuro
a merced de la suerte.
Gira ciento ochenta grados
para ver de dónde viene
y cada uno de sus ojos
le muestra un trayecto diferente.
Le falta destreza en su mano izquierda,
el exceso de confianza de su diestra la traiciona,
ya no mira al frente cuando anda
y su espalda se comba de tanta carga;
tiene en su cabeza un nido de aves carroñeras
y al suelo que pisan sus pies le falta firmeza.
Ella está desolada.
Apenas es nada
y nada de lo que fue
ahora queda.
Hoy llora,
patalea,
se agota
y cae rendida.
Carece de fuerza para levantarse,
en ocasiones hasta parece no querer tenerla;
su cerebro no funciona como debiera,
evita razonar para darse cuenta.
Ella es una puta barata.
Es de todos
y a la vez de nadie;
los que dicen quererla la explotan
y los que dicen odiarla la reclaman.
Se acuestan con ella pidiendo libertad,
eso sí, libertad subjetiva y propia;
basta con disfrutarla hasta cansarse,
dejarla a medias con carreras
y pedirle, después, que sea otra.
Ella sólo quiere ser mujer.
Busca ser libre,
agradar a todos,
ser mimada cuando lo necesite
y no tener que pedir ser escuchada.
Andar descalza sin herirse,
erguirse y mirar al alba
tras una noche de cervezas,
risas y alguna que otra ropa calada.
Busca saberse madre de todos,
sentir desatados en su vientre
millones de corazones.
Ella tan solo es ella,
pero ni tan siquiera eso sabe.
9 de septiembre de 2014
21 de agosto de 2014
29 de julio de 2014
Tengo un corazón,
dos dilemas,
tres notas a mano en la página de este libro,
cuatro crisis existenciales
y cinco versos en este poema.
Tengo seis dilemas,
siete formas de resolverlos,
ocho intentos para hacerlo,
nueve copas de más
y diez noches de menos.
Tengo once primeros días de un año,
doce para asimilarlos,
trece de buena suerte,
catorce para enamorarme
y quince para empezar a ser algo.
Tengo dieciséis poemas inacabados,
diecisiete rimas mal tachadas,
dieciocho comas mal contadas,
diecinueve versos que se mueven
y veinte lunas a la espalda.
Tengo veintiún errores,
veintidós intentos de canciones,
veintitrés años padecidos,
veinticuatro meses sin sueños
y veinticinco de ellos sin dormir.
Tengo veintiséis tramos horarios,
veintisiete órganos vitales,
veintiocho colapsos mentales,
veintinueve versos que no son nada
y treinta que significan demasiado.
dos dilemas,
tres notas a mano en la página de este libro,
cuatro crisis existenciales
y cinco versos en este poema.
Tengo seis dilemas,
siete formas de resolverlos,
ocho intentos para hacerlo,
nueve copas de más
y diez noches de menos.
Tengo once primeros días de un año,
doce para asimilarlos,
trece de buena suerte,
catorce para enamorarme
y quince para empezar a ser algo.
Tengo dieciséis poemas inacabados,
diecisiete rimas mal tachadas,
dieciocho comas mal contadas,
diecinueve versos que se mueven
y veinte lunas a la espalda.
Tengo veintiún errores,
veintidós intentos de canciones,
veintitrés años padecidos,
veinticuatro meses sin sueños
y veinticinco de ellos sin dormir.
Tengo veintiséis tramos horarios,
veintisiete órganos vitales,
veintiocho colapsos mentales,
veintinueve versos que no son nada
y treinta que significan demasiado.
5 de julio de 2014
Vienes y te vas,
Maquillas la noche en la sombra de tus ojos
y te escondes bajo el naranja de una piel rugosa.
Pero dulce.
Historias dibujan tu piel
cartografiando un pasado
y guiando al presente.
Renaces entre sonrisas de nieve
y romances de trigo,
sueles querer sin serlo
y terminas siendo sin quererlo.
Ahogo la incertidumbre en versos
y descorcho la botella
vertiendo el mensaje del náufrago
en una copa de sueños
Destapas la esencia
de lo dulce del anís.
Maquillas la noche en la sombra de tus ojos
y te escondes bajo el naranja de una piel rugosa.
Pero dulce.
Historias dibujan tu piel
cartografiando un pasado
y guiando al presente.
Renaces entre sonrisas de nieve
y romances de trigo,
sueles querer sin serlo
y terminas siendo sin quererlo.
Ahogo la incertidumbre en versos
y descorcho la botella
vertiendo el mensaje del náufrago
en una copa de sueños
Destapas la esencia
de lo dulce del anís.
24 de junio de 2014
Ayer hacía calor,
hoy llueve a mares.
El tiempo es el fiel reflejo
de la ironía que puebla la vida.
Acostumbro a andar sin paraguas,
al igual que un revés del destino
aguanto las hostias de la lluvia en la cara
-o los besos, según se mire-.
Al llegar a casa me doy una ducha,
cuando salgo vuelve a hacer calor
y sudo, sudo tanto que me ducharía otra vez.
Me gusta cepillarme los dientes al ducharme,
nunca sabes si una ráfaga de aire va a besarte;
si a ella le gusta mi aliento fresco
qué hace diferente al viento.
El viento es un cruel amante,
te despierta por las mañanas
y detesta que te peines,
pero, cuando te acaricia,
hasta los lunes son menos malos.
Nadie comprende a los lunes,
tratan de sonreír y enseñarnos luces
pero siempre hay alguien que los maldice.
Ayer traté de sonreírle a la semana,
hoy ya estoy llorando.
hoy llueve a mares.
El tiempo es el fiel reflejo
de la ironía que puebla la vida.
Acostumbro a andar sin paraguas,
al igual que un revés del destino
aguanto las hostias de la lluvia en la cara
-o los besos, según se mire-.
Al llegar a casa me doy una ducha,
cuando salgo vuelve a hacer calor
y sudo, sudo tanto que me ducharía otra vez.
Me gusta cepillarme los dientes al ducharme,
nunca sabes si una ráfaga de aire va a besarte;
si a ella le gusta mi aliento fresco
qué hace diferente al viento.
El viento es un cruel amante,
te despierta por las mañanas
y detesta que te peines,
pero, cuando te acaricia,
hasta los lunes son menos malos.
Nadie comprende a los lunes,
tratan de sonreír y enseñarnos luces
pero siempre hay alguien que los maldice.
Ayer traté de sonreírle a la semana,
hoy ya estoy llorando.
10 de mayo de 2014
Trescientos kilómetros por hora,
Nubes blancas y bajas,
Un horizonte limpio y eterno,
Colinas que serpentean para no tocarse entre sí.
De repente un túnel,
Veo mi reflejo despeinado
Por la mala postura al dormir.
Paisaje abrupto,
Verde,
Marrón
Y, en ocasiones, amarillo.
El señor que está sentado a mi lado
Lee El País con la experiencia que atesoran sus canas,
Cuida cada página como si fuera la última,
Bebe un trago de su Voll Damm, vuelve a la lectura.
La chica asiática lleva quince minutos maquillándose
Y sonriendo cada vez que su móvil se ilumina,
Creo que no solo la espera Barna cuando baje del vagón.
Hay una niña que apenas sabe caminar
Pero ya sabe decir "te amo"
-o eso entiendo yo-
Mientras corretea por el vagón
Sincronizando su tambaleo con el tren.
El revisor pasa, se atusa el bigote
Pide los billetes, los pica, sonríe, se atusa el bigote,
Da los buenos días, entorna un gesto amable
Y se atusa el bigote.
El paisaje ha cambiado,
El llano impera a las colinas
y las nubes parecen más grises.
En la radio han cambiado el jazz por el blues
Y este a su vez por la banda sonora de alguna película,
La cual deja paso
A un fragmento de la ópera Madamme Butterfly.
Me siento eterno
Y no puedo evitar preguntarme
Cómo sería el mundo si todos
Tuviéramos la mirada de un viajante curioso.
Nubes blancas y bajas,
Un horizonte limpio y eterno,
Colinas que serpentean para no tocarse entre sí.
De repente un túnel,
Veo mi reflejo despeinado
Por la mala postura al dormir.
Paisaje abrupto,
Verde,
Marrón
Y, en ocasiones, amarillo.
El señor que está sentado a mi lado
Lee El País con la experiencia que atesoran sus canas,
Cuida cada página como si fuera la última,
Bebe un trago de su Voll Damm, vuelve a la lectura.
La chica asiática lleva quince minutos maquillándose
Y sonriendo cada vez que su móvil se ilumina,
Creo que no solo la espera Barna cuando baje del vagón.
Hay una niña que apenas sabe caminar
Pero ya sabe decir "te amo"
-o eso entiendo yo-
Mientras corretea por el vagón
Sincronizando su tambaleo con el tren.
El revisor pasa, se atusa el bigote
Pide los billetes, los pica, sonríe, se atusa el bigote,
Da los buenos días, entorna un gesto amable
Y se atusa el bigote.
El paisaje ha cambiado,
El llano impera a las colinas
y las nubes parecen más grises.
En la radio han cambiado el jazz por el blues
Y este a su vez por la banda sonora de alguna película,
La cual deja paso
A un fragmento de la ópera Madamme Butterfly.
Me siento eterno
Y no puedo evitar preguntarme
Cómo sería el mundo si todos
Tuviéramos la mirada de un viajante curioso.
25 de marzo de 2014
Siempre quise escribir
un poema donde no pase nada,
un poema en el que pese todo,
un poema en el que cese al cómo.
Siempre quise leer
un poema donde pase todo,
un poema en el que pese nada,
un poema en el que bese al cómo.
Siempre quise querer
dejar de querer algo
y empezar a ser alguien.
Siempre quise ser
querer de alguien
que no deje de ser por estar.
Siempre anduve queriendo,
escribiendo,
leyendo
y no siendo.
Siempre quise dormir.
Siempre quise.
Siempre.
un poema donde no pase nada,
un poema en el que pese todo,
un poema en el que cese al cómo.
Siempre quise leer
un poema donde pase todo,
un poema en el que pese nada,
un poema en el que bese al cómo.
Siempre quise querer
dejar de querer algo
y empezar a ser alguien.
Siempre quise ser
querer de alguien
que no deje de ser por estar.
Siempre anduve queriendo,
escribiendo,
leyendo
y no siendo.
Siempre quise dormir.
Siempre quise.
Siempre.
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